Si alguna vez te encuentras frente a una cerradura con una llave rota dentro, lo primero es mantener la calma. Estas situaciones son más comunes de lo que piensas, especialmente con llaves que se utilizan cotidianamente, como las de tu hogar, vehículo o la oficina. A menudo, un pequeño movimiento brusco o girar la llave con más fuerza de la necesaria puede provocar que se rompa y quede atascada.
No es momento para el pánico. En este artículo vamos a descubrir varias técnicas sencillas y efectivas para solucionar este inconveniente. Pero primero de todo, veamos lo que no debemos hacer nunca.
¿Qué no hacer para sacar una llave de la cerradura?
Antes de intentar solucionar el problema, es crucial entender lo que definitivamente no debes hacer:
Evita utilizar la parte de la llave rota que tienes. Sé que puede ser tentador intentar usarlo para abrir la puerta, pero esto solo empujará la parte rota más adentro de la cerradura, complicando mucho más su extracción.
No tires el fragmento de llave que tienes. Aunque pueda parecer inútil, es una pieza vital para los cerrajeros. Con él, podemos entender mejor cómo es tu llave original y, en muchos casos, podemos utilizarlo para crear una llave nueva que funcione a la perfección con tu cerradura.
La opción más fiable: acude a un experto cerrajero
Si te encuentras frente a una llave rota dentro de la cerradura, lo más recomendable es buscar la ayuda de un cerrajero profesional. Ellos tienen la capacidad de sacar la llave dañada de manera eficiente, asegurándose de que tu cerradura quede intacta.
Además, pueden hacerte una copia nueva de la llave a partir de los fragmentos que se hayan quedado dentro, para que puedas seguir utilizando tu cerradura sin problemas. ¿Te animas con la opción más sencilla y más fácil? No dudes en acudir a ellos.
Pero si quieres probar por tu cuenta, lee estas formas de hacerlo por si alguna crees que puede serte útil.
Formas de sacar una llave de una cerradura
Antes de ponerte manos a la obra, te recomiendo usar un lubricante tipo WD-40. Aplicar un poco de este producto dentro de la cerradura puede hacer maravillas, facilitando mucho el proceso. La mayoría de las veces, las llaves se atascan o se rompen porque la cerradura no está lo suficientemente lubricada, lo que impide que la llave gire con suavidad. Este simple paso puede ser justo lo que necesitas para solucionar el problema sin mayores complicaciones.
1. Quitar una llave rota con unas pinzas
Las pinzas pueden ser tus mejores aliadas en esta situación, especialmente si un fragmento de la llave asoma por la cerradura. Esta herramienta es ideal cuando puedes ver un pedacito de la llave sobresaliendo. Si logras agarrarlo con las pinzas, podrías sacarlo con cuidado.
En el caso de que la llave esté rota pero su extremo esté muy cerca de la superficie, intenta maniobrar las pinzas por ambos lados del trozo roto y tira suavemente hacia ti. Eso sí, ten cuidado de no empujar la llave más adentro, ya que podría complicar más la situación.
Otra opción es utilizar unos alicates de punta fina, perfectos para cuando la llave rota se encuentra cerca de la entrada de la cerradura o si una parte pequeña sobresale. Esta herramienta te permite tener un mejor agarre y precisión. Pero recuerda, es importante manejarla con delicadeza para evitar empujar la pieza rota más hacia dentro, lo que haría más difícil su extracción.
En todos los casos, la paciencia y la precisión son clave. Si sientes que la situación se complica, podría ser un buen momento para llamar a un cerrajero profesional.
2. Quitar una llave rota con una hoja de sierra de calar
Si en tu caja de herramientas tienes una hoja de sierra de calar pequeñita, estás de suerte, porque con ella puedes hacerte un apaño para sacar esa llave fastidiosa. Si no tienes una de calar pero sí una hoja pequeña para cortar metal, también te puede servir.
La clave está en que sea lo bastante fina como para que puedas meterla en la cerradura, al ladito de la parte de la llave que se te ha quedado ahí atrapada. Lo que tienes que hacer es cortar un pedacito de esa hoja y luego, con mucho ojo para no cortarte, introducirlo por el lado de los dientes de la llave rota.
La idea es que esos dientecitos de la hoja se agarren bien a la llave para que, al tirar, la puedas sacar. Eso sí, ten mucho cuidado tanto al cortar la hoja como al usarla para que no acabes con un corte.
3. Extraer una llave partida con pegamento fuerte
Este método puede ser realmente útil cuando funciona, pero también hay un riesgo: si no se hace con mucho cuidado, podrías terminar estropeando la cerradura. Te recomendaría probar esto únicamente en casos de urgencia, cuando necesites abrir esa puerta y estés dispuesto a asumir el riesgo de posibles daños adicionales en la cerradura.
Esta técnica es ideal solo si el fragmento de la llave que se ha roto está visible o asoma un poco por la entrada de la cerradura. Ten en cuenta que este proceso también puede dañar la llave de manera que no se pueda hacer una copia después.
Lo que tienes que hacer es con un fósforo o un palillo, pon un poquito de superglue. Con cuidado, coloca el extremo con pegamento en contacto directo con el fragmento roto de la llave, asegurándote de tocar solamente la llave para evitar pegar el palillo o el fósforo a la cerradura.
Manténlo firme hasta que el pegamento se seque completamente. Después, con un tirón suave, deberías poder sacar el pedazo de llave sin mayor problema.



